ESTUVIMOS EL SÁBADO Y DOMINGO PASADOS POR ALQUÉZAR Y SU ENTORNO, CON PERNOCTA LA NOCHE DEL SÁBADO EN EL REFUGIO DE LA F.A.M.

ESTUVIMOS EL SÁBADO Y DOMINGO PASADOS POR ALQUÉZAR Y SU ENTORNO, CON PERNOCTA LA NOCHE DEL SÁBADO EN EL REFUGIO DE LA F.A.M.

Foto de familia en la salida de Alquézar. Josan Juste.

El fin de semana del 12 y 13 de noviembre estaba programada ya desde el año pasado una permanencia en el pueblo de Alquezar, "colega" de Ainsa como uno de los pueblos más bonitos de España.
El hacer la programación anual con tanto tiempo (casi un año desde que en fechas navideñas sacamos el programa) conlleva el riesgo de que el tiempo no sea el adecuado y la incertidumbre de cuantos participantes vendrán a la actividad.

La bonita localidad de Alquézar desde nuestro inicio de caminata.


En este caso, el tiempo acompañó sobremanera, y según se acercaban las fechas las probabilidades de lluvia prácticamente desaparecieron, y las veinte plazas que inicialmente habíamos reservado, finalmente se quedaron en 11. 11 quienes nos quedamos a dormir, pues a la excursión del sábado éramos 19.

Oscar dando explicaciones sobre lo que íbamos a realizar.


El día es corto y el tiempo puede no ser bueno a estas alturas del año, por lo que la excursión prevista para el sábado no buscaba, como en otras ocasiones, grandes ascensiones o cimas renombradas. Además, la gente a estas alturas del año, tras el verano incesante en actividades y una reciente visita a Irati con dos noches de albergue, pues aconsejaban salir simplemente a disfrutar del entorno y de la compañía.

Caminando sobre la antigua acequia que llevaba el agua a Alquézar.


Por ello, a las 8:30 quedamos en Alquezar, donde los que realizamos la excursión tomamos el camino que se acondicionó hace no mucho tiempo hasta la pintura rupestre conocida popularmente como "ciervo de Chimiachas".

Pinturas en la cueva de Quizans.


Pronto el camino comienza a ascender suavemente por la antigua conducción de agua que desde las fuentes de la sierra bajaban el agua a unas balsas desde donde finalmente llegaba a Alquezar.

Caminamos sobre el barranco de Payuala, que nos quedará siempre a nuestra derecha, salvo cuando casi en las balsas, cruzemos su seco (habitualmente) cauce.

 

Pasando al otro lado del barranco por puente construido para la acequia.


Hoy, la conducción nos sirve de camino, y las balsas, llamadas de Basacol, a menos de una hora de Alquezar, nos ofrecen el primer lugar de interés del día.

La balsa grande de Basacol.


Como no hemos hecho todavía gana, decidimos ascender hasta las cuevas con pinturas de Quizáns, donde almorzamos con un sol que hace la estancia de lo más agradable.

Sitio del almuerzo junto a la cueva con pinturas de Quizáns. Óscar.


Ya de camino hemos visto paisajes al norte, bien conocidos para la mayoría de nosotros: Peña Montañesa, Cotiella, Treserols, la cuenca del Vero, pueblos como Almazorre, Eripol, Betorz...
Después de almorzar, el camino sigue remontando suavemente hasta el "Tozal de ros tiestos", desde donde ya desciende buscando el cauce del barranco de Chimiachas.

Nuestra Peña Montañesa no muy lejana.


El fondo del barranco, por donde discurre nuestro itinerario, se transforma en un lugar oscuro y húmedo a pesar del día que hace sobre las peñas y arbolado que cierra nuestra vista.
Tras un descenso entretenido por algún que otro resbalón, por suerte sin ninguna consecuencia, el sendero se eleva unos metros sobre la orilla orográfica derecha para llegar a un soleado balcón donde se ubica la repisa que da abrigo a la pintura, protegida por una valla a los posibles vándalos que pudieran llegar.

La pared opuesta a la cueva que alberga la pintura.


No es el caso, pues nuestra intención no es otra que admirar esta espléndida pintura del entorno del río Vero, acaso la más bella de factura de las de estilo levantino.

La pintura del estilo "levantino" en la pared de la cueva. "ciervo de Chimiachas"


Desandamos el barranco, esta vez hacia arriba, y nos acercamos a ver los pozos de nieve de Campoluengo, donde el superior se conserva con la bóveda intacta, lo que es sorpresa para quienes no lo conocían, y desde luego disfrute para todos de unas edificaciones tan típicas de las sierras exteriores y que tanta importancia tuvieron hasta que se fabricó el hielo y el frío de manera industrial.

 

Los dos pozos de nieve de Campoluengo.


Desde aquí, por la hora, decidimos ir a comer a la no muy lejana fuente de San Pelegrín, donde llegamos a las 14:00.

Fuente y lavadero de San Pelegrín, en donde comimos.


Tras comer, de nuevo llegamos a Basacol, por donde ya habíamos pasado horas antes, y esta vez por el camino del collado San Lucas, en lugar de por el barranco Payuala, llegamos de nuevo a Alquezar. El día de hoy salen 17 km de recorrido y 900 metros de desnivel acumulado, pero todo el mundo coincide en que no ha parecido tanto, que se ha llevado bien.

En el camino de vuelta, dejando el desvío que nos hubiera llevado al puente de Villacantal.


Tomamos un trago en el albergue para despedirnos de los ocho que deben irse, y nos quedamos los 11 que vamos a pernoctar.

Tomando el "refrigerio" en el albergue de la FAM.


Dos habitaciones de ocho plazas nos sirven para organizarnos en una "de chicos" y otra "de chicas". Siete chicos y cuatro chicas.
Duchas, organizar los cuartos y camas...y a dar una vuelta por Alquezar, ya que todavía es buena hora y hasta las 20:30 no cenamos.
Después de cenar todavía nos acercamos a un bar que ya en la inspección de por la tarde habíamos localizado, donde pudimos ver la segunda parte del partido de fútbol.
A la hora de irnos a dormir, los chicos enseguida organizamos diversos campeonatos en la habitación, incluido un concierto nocturno a la luz de la luna bajo la Colegiata que no todo el mundo supo apreciar.
La noche se pasó como se pudo...algunos durmieron algo, otros casi nada (dicen) y otros toda la noche. Pero esto es lo habitual en este tipo de situaciones.

Desayuno con "diamantes" en el albergue FAM. Manolo Lisa.


El domingo amanece un nuevo día espectacular y decidimos ir a hacer el camino de las pasarelas, para así conocer la parte que recientemente ha sido inaugurada.
A las 9:30 estamos andando, lo que nos permite a mitad de mañana estar de vuelta en Alquezar, acercarnos a las panaderías del pueblo y salir cada uno para su casa y poder llegar a destino a la hora de comer.

Disfrutando del paseo dominical por las renombradas pasarelas de Alquézar sobre el río Vero.

 

Otro "retrato" de nuestro amigo Óscar de las afamadas pasarelas.


El balance final creemos que ha sido positivo, que hemos conocido una bonita y sencilla zona, muy asequible para todo el mundo, y que el trato en el albergue ha sido muy bueno...aunque la calefacción estaba para frioleros.

Óscar Ballarín

CAS-NABAÍN

Enlace a todas las fotos de JML:

https://plus.google.com/photos/106086681884713509415/albums/6352153477581906625