ESTUVIMOS EN LA IX RUTA SENDERISTA DE LA FUEVA. SÁBADO 3 DE MAYO

ESTUVIMOS EN LA IX RUTA SENDERISTA DE LA FUEVA. SÁBADO 3 DE MAYO

Posted Mayo 5th, 2014 by JMLafuerza

Foto de familia en la salida de Trillo. JML

Lo primero de todo es agradecer las atenciones recibidas de la Organización de la IX Ruta Senderista de La Fueva (Asociaciones del Castillo de Troncedo y Redolada d´a Fueva), tanto en la caminata como en la comida final de arroz con conejo servida en la aldea de Puy de Cinca, que nos hicieron pasar una jornada muy gratificante y recomendable, al mismo tiempo que aprovechamos la oportunidad para invitaros a todos a que vengáis a acompañarnos a cualquiera de las salidas que efectuamos conjuntamente el CAS de Aínsa y el Nabaín de Boltaña, cuyo calendario se encuentra en esta web, dentro de Actividades.

José María Lafuerza

Chocolate con torta para empezar bien la mañana, en Trillo.

El día 3 de mayo de 2014 las asociaciones A´Redolada d´a Fueva y Castillo de Troncedo han organizado la IX Ruta Senderista de la Fueva que este año discurría entre los núcleos de Trillo (municipio de La Fueva) y la Aldea de Puy de Cinca (municipio de Secastilla). En años anteriores los clubes CAS y Nabain la incluíamos en nuestra programación, pero este año por diversas circunstancias no fue posible. Finalmente, por invitación de los organizadores, acudimos a la andada el que suscribe y José María Lafuerza en representación de los clubes.

Casi un centenar de personas en la caminata

 

Trillo, desde el camino.

 


Pozo de yeso y cal, en el camino.

Sobre las 9 de la mañana comenzamos la ruta en el pueblo habitado de Trillo después de haber desayunado chocolate caliente con torta. Trillo se sitúa sobre un pequeño cerro, en la bajante norte del barranco del Salinar y está formado por tres caseríos esparcidos. El más antiguo de los tres parece ser el de la iglesia, donde se encuentra la iglesia parroquial, parcialmente en ruinas, consagrada a San Andrés. El camino desciende hasta el barranco del Salinar y luego asciende de nuevo por un tupido bosque hasta el monte de Clamosa. Parte de este tramo discurre por el GR-1 que se desvía hacia Caneto a la izquierda de nuestra marcha. Seguimos progresando, alternando pista y camino, hasta alcanzar el núcleo despoblado de Clamosa.

Torre de la iglesia Clamosa, desde los restos del Castillo.

 

Macizo de Treserols, todavía con abundante nieve.

Clamosa posiblemente es un pueblo de origen militar, dado que se localiza en lo alto de un cerro rocoso y contaba con castillo, probablemente del siglo XI. En Clamosa y alrededores encontramos dos ermitas y dos iglesias. Alejadas del núcleo se encuentran las ermitas de San Antonio y San Martin y dentro de la población la Iglesia de la Asunción y Nuestra Señora de la Esperanza. Por primera vez aparece ante nuestra vista el pantano de El Grado.

 

El camino continúa en descenso por pista, y cruza el pequeño barranco de Bediello hasta Lapenilla, pequeño núcleo también abandonado que está en estado de ruina total. Destaca la iglesia barroca de San Julian y junta a ella se encuentra el palacete rural del señor de Lapenilla, de tres plantas y sótano, enorme en todas sus proporciones. A escasos metros del caserío se encuentra la ermita de San Hipólito. De nuevo seguimos por la pista para cruzar otro barranco denominado de San Vicente y finalmente alcanzar una extensa meseta con amplios campos de cultivo, algunos poblados de centenarios olivos, donde se encuentra la Aldea de Puy de Cinca. La Fundación Pirineos para el Progreso Rural, constituida por el sindicato U.A.G.A. (Unión de Agricultores y Ganderos de Aragón) y varios alcaldes de la zona, abordaron la rehabilitación del lugar en 1994, previa cesión de uso por 50 años por parte de la Confederación Hidrográfica del Ebro, propietaria de la aldea.

Casa de la Barca, para pasar al otro lado del río Cinca.

 

Aún quedan restos de la infraestructura para el paso del cajón por el río Cinca.

 

Desde entonces, han venido actuando en su rehabilitación y desarrollando proyectos de carácter cultural y social y también se ha creado un albergue con 60 plazas, en la antigua Casa Salinas, con un ecomuseo en sus bodegas, donde disfrutamos al final de la excursión de un menú compuesto por ensalada, conejo con arroz y fruta, subvencionado por las asociaciones organizadoras.

Paella, para chuparse los dedos.
 

José Ramón Monclús.

Enlace a todas las fotos realizadas por José María Lafuerza:

 

 

Antes de empezar a comer.

 

 

Juegos aragoneses para finalizar la jornada.