ASCENDIMOS AL PICO GALLINERO, DESDE PIEDRAS BLANCAS. 7 DE JUNIO. SÁBADO

Foto de familia en la cima del pico Gallinero (2.728 metros)

En la entrada al valle de Benasque, pasado el Congosto del Ventamillo a la altura de Castejón de Sos y en la margen izquierda del río Ésera emerge el Pico Gallinero. La cara sur del pico es la que vemos nada más llegar al valle y es conocida sobre todo por los aficionados al parapente, pero la que más se conoce es su cara norte ya que es la seña de identidad de la estación de esquí de Cerler. Es su factor diferenciador, permitiendo a los esquiadores deslizarse desde los 2.630 metros de altura en donde finaliza el tele-silla con el mismo nombre.


Al Pico Gallinero es posible ascender desde el llano del Ampriu en la estación de esquí de Cerler. Pero también se puede desde Castejón de Sos, proponiendo una excursión fácil para la gran mayoría de la gente.
 

Pasado Castejón de Sos seguimos la N-260 en dirección a Pont de Suert y nos desviamos a la izquierda hacia los núcleos de Arasan y Urmella. Arasan se localiza a 1.240 m de altitud, en la falda del Pico Gallinero y es uno de los pueblos que forman parte de "El Solano” junto a Eresué, Ramastué y Liri. Pasado el pueblo se toma una abrupta pista a la derecha que en unos 10 Kms. nos llevará al punto de partida de la excursión, el llano de Piedras Blancas (2.080 metros), lugar desde donde inician sus vuelos los numerosos parapentistas que en está zona encuentran un paraíso. Hay un refugio inacabado.

Foto del grupo en la salida de Piedras Blancas. Isabel.

 

Verdoso valle de Veri con el Turbón al fondo.

 

Bisaurri desde Piedras Blancas.

 

Castejón de Sos desde Piedras Blancas

 


Al principio de la caminata

Sobre las 9,15 horas 16 excursionistas comenzamos a caminar frente al refugio, directamente por una ladera cubierta de pastizales hasta una pista al final de la cual hay una banderola y una “rotonda” para uso de los parapentistas. La senda sigue de frente en dirección al visible Collado de la Corva (2.397 m.), separador del Gallinero y de la Tuca de Urmella situada a la derecha, pero nosotros seguimos a la izquierda de nuevo por otra empinada ladera herbosa que gana altura rápidamente hasta alcanzar un espolón que se desprende de la cima y que superamos sin dificultad por terreno ahora de roca descompuesta. En poco más de 1,30 horas hemos completado los 650 metros de desnivel que nos separaban del Pico Gallinero (2.728 metros).
 

Desde el pico el panorama que se contempla es excelente, al sur el Turbón, un poco más al oeste el macizo de Cotiella, y si seguimos podemos contemplar los principales macizos del valle de Benasque y particularmente la cara sur del macizo de las Maladetas, , del Perdiguero, del Posets y de los picos de Eriste. A sus pies se divisa la estación de esquí de Cerler.

Benasque desde cima Gallinero.

 

Macizo del Aneto.

 

Cabina del Gallinero en la bajada al collado.

Como el día era bueno, después de almorzar y admirar el paisaje, decidimos alargar un poco la excursión y dirigirnos al Pico Cibollés situado enfrente al Gallinero y en el mismo cordal. Para ello descendimos la cresta rocosa hasta un collado sin nombre, separador de ambos picos situado a unos 2.560 metros, donde hay una caseta prefabricada de servicio para la estación de esquí de Cerler. En poco más de 30 minutos superamos la cresta también rocosa y hoy con algún punto de nieve, que nos lleva a la cima del Pico Cibollés (2.763 metros.). La cima también tenía bastante nieve, pero como es larga y aplanada no nos creó ninguna dificultad. Las vistas son similares a las del Gallinero.

Cima del Cibollés (2.763 metros). Enrique

 

Descendiendo del Cibollés por fuente pendiente.

Para el descenso decidimos lanzarnos directamente por las empinadas laderas del Cibollés en dirección al Collado de la Corva. Lo realizamos con lentitud y precaución ya que el terreno está muy descompuesto y en muchos puntos tiene un desnivel de casi 45º. Desde el collado solo nos resta seguir la senda que por la mañana habíamos desechado hasta alcanzar la “rotonda” y continuar por el camino de la subida en dirección al refugio y los coches. Finalizamos la excursión sobre a las 14 horas.

Cima del Cibollés, al final del descenso.

Decir que dos compañeros de los participantes en vez de ascender al Cibollés decidieron visitar la Tuca de Urmella (2.530 metros) antes citada, que está enfrente del Gallinero. La ascensión desde el Collado de la Corva es una tendida ladera herbosa sin ninguna dificultad.

Picos Gallinero y Cibollés, desde la Tuca de Urmella.

Según datos del GPS de Enrique el desnivel acumulado ha sido de casa 950 metros realizado en 4,45 horas con paradas incluidas.

José Ramón Monclús

Refugio con Posets al fondo en Piedras Blancas.