Ascensión pico Robiñera (3.003 metros) y lagos de la Munia, sábado día 1

El organizador de esta salida montañera al final no pudo participar por fuerte “lumbalgia”, pero José Antonio y Laura, José Joaquín y Pablo, Sandra, Miguel Angel, Ana y Gonzalo, José Victor de Charo (padre e hijo), fovano de la Cabezonada, Mauricio y Conchita no tuvieron ningún problema para realizarla de manera muy satisfactoria a pesar del frío reinante en la cima y la niebla existente que no les dejó ver el vecino pico de la Munia y el también vecino valle de Barrosa. Seguidamente os pongo la sencilla crónica de J.J.Capdevila y un detalle de fotos de J.A. Juste y Pablo Capdevila:

Hoy  uno de agosto  a las 6 de la mañana y desde la arboleda de Siete Fuentes en Ainsa, un grupo  formado por 13 personas de Ainsa y La Fueva nos hemos dirigido hacia Chisagüés y tras unos kilómetros de pista hemos llegado a la explanada y aparcado los coches. A las siete y veinte comenzamos la ascensión hacia el pico  Robiñera de 3.003 m de altitud. Hemos subido a buen ritmo para coronarlo a las diez y treinta, la subida era fuerte pero  nosotros más ya que estaba bien delimitada.
Tras admirar las vistas y fotografiarlas hemos repuesto energía con unos buenos bocadillos y la deliciosa tortilla de patata de José de Charo entre otros manjares.
Las sorpresas de la excursión han sido las marmotas que nos saludaban a lo largo del recorrido y la  niebla que nos envolvía por la cresta, no permitiéndonos ver la parte derecha de Barrosa, pero si los lagos de La Munia y Peña Blanca.

Hemos pasado frío en la cumbre  y hemos iniciado el descenso para visitar los lagos. En el primero nos hemos remojado los pies y hemos continuado el descenso llegando a la explanada a comer aunque antes nos hemos dado otro remojón en unriachuelo, que nos ha venido muy bien. En Salinas algunos hemos tomado café y otros por prisa se han despedido tras haber compartido esta bonita excursión que hubiéramos querido disfrutar con José Mari Lafuerza que tanta ilusión tenía y que nos ha recordado telefónicamente.

José Joaquín Capdevila