BRAMAPÁN. EXCURSIÓN PARA UNA MAÑANA DE OTOÑO.CLUBES CAS Y NABAÍN. 14 DE NOVIEMBRE DE 2015.

Foto de Óscar Ballarín del grupo participante en la salida de la caminata.

La salida del día de hoy, 14 de noviembre, estaba llamada a triunfar, por el mero hecho de la semana anticiclónica que llevábamos. Y para el fin de semana daban el mismo tiempo, anticiclón y altas presiones...lo que por la provincia de Huesca suele traducirse en inversión térmica y nieblas en los fondos de valles con ausencia de vientos. Es por esto que, con bastante probabilidad, el día iba a salir bien.

Mar de nubes y Peña Montañesa. Óscar


Añadamos que el pico Bramapán, de 1.546 mts de altitud, es la cúspide de un solitario cordal que delimita perfectamente el desfiladero de las Cambras (parte inferior de Añisclo, por donde discurre la carretera a San Urbez) y el valle de Vio, y que además pasa por ser una modesta cumbre (en altitud, que no en paisaje), con la orientación perfecta para tener un microclima templado, al abrigo de los grandes macizos de la cabecera de Añisclo,... los componentes para pasar una grata mañana otoñal estaban garantizados.

Paco y Esther que hacde días no venían a caminar con el grupo.


No es cuestión de madrugar demasiado para hacer esta cima, con lo que hemos quedado para salir a las 9:00 de Ainsa. Somos 15 personas, del Cas y Nabaín, 3 montañeras y otros 12 montañeros, los que con la niebla bastante apretada, cogemos los vehículos para subir a Escalona, Puyarruego y por Gallisué hasta cerca de Buerba, donde sale la "senda " a la cima.

Nuestro navarro "Dani" y la ya casi "Sandra"


Cuando hemos salido de Ainsa no todo el mundo creía nuestro vaticinio de que dejaríamos las nieblas bajo nuestro nivel, pero cuando antes de Gallisué las nieblas han dado paso a un cielo radiante, todo el mundo se ha convencido. El día perfecto, la niebla formando un mar de nubes a nuestros pies, que no es muy habitual suban tanto por el valle del Cinca, casi hasta los 800 mts de altitud, y vientos en calma que harán un buen andar.

Sobre Buerba y Vió en el camino de subida a la cima.


Poco antes de las 10:00 de la mañana empezamos a ascender por la senda que se coge en la carretera que llevamos, como un kilómetro antes de llegar a Buerba, muy cerca de donde sale el camino "Sardinera".

Progresando por el bosque con JR tirando del grupo.


La subida es fuerte desde el primer momento, pero las fuerzas están intactas y el día anima a cualquiera. Vamos subiendo por la vertiente oeste y noroeste del pico, con una considerable inclinación que nos hace ganar altura rápidamente sobre la carretera. Pronto vemos los pueblos de Buerba y Vio a nuestros pies, ya algo abajo, y también vemos que la cima del Bramapán se alza altiva sobre nosotros, con lo que proseguimos la ascensión.

Cresteando cerca ya de la cima 


Con las quejas típicas (sobre todo de algunas señoritas siempre que Oscar propone una excursión) todos vamos subiendo por la ladera boscosa que nos dejará en la cresta sobre Añisclo, frente a Sastral y la Minguasa, para en poco rato llegar a coronar. Son poco más de las 11:00 de la mañana, por lo que en poco más de una hora hemos subido todos, incluidos dos perros.

En la cima del Bramapán.


Como se iba intuyendo, la vista espectacular por el mar de niebla que delimita perfectamente todos los fondos de valle hasta donde la vista nos alcanza, el sol calentando sin molestar, aunque para le fecha que estamos, ciertamente cálido. Nada de aire...casi podríamos hablar de confort climático, con lo que solo resta almorzar.

Otra foto del mar de nubes de Esther.


Se puede suponer que en hora y media de paso que hemos estado en la cima, además de almorzar, se ha descansado, charlado, mirado el paisaje, contado mentiras, verdades...bueno, un verdadero regalo la mañana, la cima y el ambiente. Da gusto poder permitirte días así, de anti-prisa en al monte.
Cuando nos hemos cansado de descansar, mochilas y para abajo por el mismo camino.


Eran poco más de las 14:00 cuando hemos parado en Escalona para tomar un trago y comentar la suerte de día. Ganas de comer casi nadie ninguna...con lo que cada uno a su casa y hasta la próxima.


Óscar Ballarín