HA FALLECIDO NUESTRO AMIGO ANTONIO PUYUELO "TOÑO", UNO DE LOS DEPORTISTAS PIONEROS DEL CAS

No te has ido, Toño
 

No te has ido porque siempre te recordaremos con esa vitalidad que contagiaba a todos.
 

Nos vienen a la cabeza recuerdos como el del viaje que hicimos a los campeonatos de España de piragüismo de Avilés del año 1.978, en los primeros años de andadura del CAS, cuando en una parada en un restaurante del camino, un camarero quiso hacerse demasiado simpático, y con la rasmia que te caracterizaba, a pesar de tus solo 13 años, lo pusiste en su lugar, aunque lo más importante de este viaje vendría luego, al quedarte clasificado, en tu categoría de primer año de infantil, entre los mejores de España, con el doble mérito por tu parte de lograrlo militando en un club modesto como el nuestro, que acabada de empezar su andadura en este mundillo del piragüismo, y sin el material y entrenadores con que contaban el resto de competidores de los mejores clubes de España a los que te enfrentaste.
 

También recordamos los logros que conseguiste en los Cross de Sobrarbe de estos años, especialmente el segundo puesto conseguido en el año 1.980.
 

O la ascensión que efectuamos los dos al Aneto, en el verano de 1.980, tú con 15 años y yo con unos cuantos más, acampando en tienda de campaña junto a la Renclusa, y saliendo al amanecer detrás de dos montañeros, que no iban al Aneto sino a las Maladetas, lo que motivó que tuviéramos que hacer doble esfuerzo, pero consiguiendo al final hacer cima en el Aneto y regresar con la satisfacción del objetivo cumplido.
 

Y como, a pesar de no haber practicado mucho el fútbol por lo dicho anteriormente, lograste en muy poco tiempo ser una pieza importante del equipo de fútbol del CAS de Aínsa, al principio como portero y durante muchos años como un gran defensa.
 

Tu genio, fortaleza, temperamento, rasmia, solidaridad, en definitiva tu buen hacer, permanecerán siempre en nuestra memoria.
 

Descansa en paz.
Tus amigos y compañeros del Club Atlético Sobrarbe
 

José María Lafuerza
Presidente del CAS

 

El escrito de Ramón Buetas:

Hola Toño,
Hace días que no nos comemos unos huevos fritos en el Mesoncico. Hoy que estamos todos los que hemos jugado tantos años juntos al fútbol, casi 16 en el equipo de la Asociación de la Prensa, y muchos más en el Atlético Sobrarbe, vamos a poner fecha, este sábado, y nos vamos a almorzar. A ti te vamos a pedir el jamón pasado y muchas patatas fritas, como siempre. Y vino con gaseosa.

Y vamos a celebrar que nos seguimos juntando, que es bueno el deporte, y que lo pasamos muy bien jugando al fútbol. Sí, teníamos calidad, hasta estuvimos a punto de ganar la Liga un año con la Prensa y alguna en el Sobrarbe. Y tú eras muy bueno. No sé cuantos goles tuyos lleva Moncho apuntados. De cabeza muchos, no te gana nadie en el remate, pero también de disparo fuerte. Que poderío por alto.

Y hoy, también, vamos a concretar una comida otro día del equipo, como las que hacemos cada tres meses en el Kaplan y que vienes habitualmente. Igual llamamos a los del Sobrarbe que bajen o subiremos nosotros, a jugar o a tomar algo en la Carrasca. .En Aínsa, en el Sobrarbe, también te lo pasaste muy bien, hasta podías haber llegado a ser profesional del fútbol, pero lo tuyo era el deporte base. Ahí eres el mejor.

Y puestos a recordar, aún recordamos con los veteranos del Sobrarbe, que hasta ganamos un campeonato internacional, del mundo, en Aosta, en Italia.. Y, encima, marcaste tu el gol del triunfo en la final.Y de cabeza.

Nadie era como tú por arriba. Te quedabas suspendido en el aire y parecía que ya no ibas a bajar del cielo. Hoy, Toño, como todos aquellos sábados y domingos, volverás a bajar…, y te quedarás, te lo aseguro, en nuestros corazones…y cada almuerzo, ahí estarás, con nosotros.
Bueno, Toño, que nos vemos en el almuerzo, el sábado. Jugaremos el partido de fútbol antes.

Hasta mañana

Ramón Buetas

 

Un tercer escrito de Josechu Guerrero:

 

Querido Toño:
 

Te nos has ido en un día soleado, precioso, como no podía ser de otra manera. Cuantos recuerdos me vienen a la memoria, quizás el más antiguo es de la escuela, cuando D. Ramón nos ponía a los niños en fila delante de ti, para que viéramos como dabasun salto de altura o como hacías la rueda dando varias volteretas seguidas, y nos quedábamos embobados, admirando tus habilidades deportivas.
 

Te nos has ido, pero no te vamos a olvidar.Tu recuerdo, tu fuerza, tu valentía, tu honestidad, tu alegría nos van a acompañar y nos van a seguir dando esas ganas de vivir que siempre has transmitido a todos los que te rodean. Sabemos que querías seguir viviendo, como fuera, aceptando las duras condiciones que la vida te ha puesto delante, seguir viviendo y disfrutando de “esas pequeñas cosas” que son su esencia.
 

En estos casi tres años que ha durado tu último partido no has dado jamás una bola por perdida, has ido a por ese rechace imposible como si acabaras de empezar y contaras con tus fuerzas intactas, te has enfrentado como solo lo saben hacer los campeones, los grandes campeones y has luchado hasta la extenuación donde y cuando ni los médicos más optimistas veían luz. Has conseguido tener a los mejores especialistas de España y del Mundo pendientes de tu caso, y nos has dado a todos la ilusión de conseguirlo, aunque pareciera un milagro. Por eso estoy seguro que incluso para ellos, el tuyo ha sido un partido épico,“de los que se recuerdan”.
 

Has sabido absorber a borbotones las cosas importantes,creyendo que cada díaes una vida en sí mismo. Y has luchado con inmenso coraje, no por ausencia de miedo, sino porque sabías que hay cosas mucho más importantes que él. “Me conformo con ver crecer a Miguel unos años más”, decías. Y cuando tu cuerpo ha sido incapaz de seguir a tu mente, has dicho: “no me puedo quejar, ¡qué feliz he sido!”.
 

¡Qué lección de dignidad nos has dado!
 

Tu padre te dio la vida, en su último gran regalo a este mundo, Trini y Ana lo han dado todo desde el primer día hasta el último, pero los 49 años son tuyos, solo tuyos, fruto de tu tenacidad y esfuerzo, de tu valor y de tus inmensas ganas de vivir.
 

Te vas con sosiego, en paz, con la satisfacción del deber cumplido, y puedes estar tranquilo. Tu maravillosa familia seguirá adelante, afrontado con coraje las adversidades pero también disfrutando de esta vida con alegríay honestidad como ejemplo de tu legado.
 

Muchas gracias por haber podido compartir los mejores años de mi vida contigo.
 

Hasta siempre Toño, Valero, Amigo

Un cuarto escrito recibido de Maria Jesús Pérez Sánchez:

                                                                  IN MEMORIAM

Una antigua leyenda que cuenta la historia del mundo, para explicar el orden de la creación, divide a los humanos en dos categorías: los hombres corrientes o "kilis", que viven en el llano o en el monte, y los especiales o "acuis", hombres íntegros que conforman una categoría de humanos superior. Los "acuis" habitan las mismas zonas que los primeros y viven como ellos, pero tienen la peculiaridad de albergar dentro de sí el medio que les rodea. Es decir, en su limitado cuerpo físico, habitan y viven montañas, ríos y otras formas de la Naturaleza que estos hombres reconocen como propias porque están en su interior.

Algunos dicen que las leyendas y sus personajes son más fantásticos que reales, sin embargo, los que conocimos a Antonio, podemos creer sin dudar que, todavía hoy, viven entre nosotros algunos seres "especiales" o "acuis", hombres de intachable personalidad dotados de un universo interior infinitamente amplio que los convierte en guardianes, morada y templo del paisaje que nos rodea.

Los primeros recuerdos que tengo de Toñín son de cuando teníamos unos seis años y jugábamos en Sietefuentes. En este parque natural había columpios, pero él prefería subirse a los árboles o inspeccionar el cercano barranco y las orillas del Ara. Un día le pregunté si sabía qué hay dentro de la cabeza de la gente que tiene los ojos azules, y su respuesta fue rápida y tajante: "pues qué va a haber, agua", contestó. Y no mentía, porque, a los pocos años, la primera piragua que ví en el Cinca la manejaba un jovencísimo Toñín con tanta soltura y seguridad, que remo y canoa venían a ser meras extensiones de su cuerpo.

Eran estos los inicios del CAS, un grupo de amigos, entre ellos Toñín, empeñados en ofrecer a los habitantes de Sobrarbe una forma distinta de conocer y vivir el país; unos "locos" convencidos de que este entorno no sólo no es hostil, sino que, contrariamente a lo que muchos creían, sus peculiaridades geográficas, lejos de ser una barrera que excluye, son un regalo, una ópera sublime de rocas y agua que nos perdemos si no somos capaces de orientar bien nuestros sentidos, de entenderlo como algo consustancial a nuestro cuerpo hasta llegar a percibir que la tierra que pisamos es una prolongación de nosotros mismos .
Y fue Toñín, acaso por ser el benjamín del grupo del CAS y el más cercano en edad a los adolescentes que veníamos detrás, el que con su ejemplo, entusiasmo y alegría, nos incitaba a tirar por esta vía, aunando ocio, ejercicio y amor a la tierra, en una época de cambios, los `80, en que Sobrarbe, como el resto del país, buscaba su espacio en el mundo y definía su nueva personalidad apostando por una "Movida" diferente. Una personalidad que vino acertadamente orientada por algunos sobrarbenses como Toño, enamorado de su tierra y empeñado en vivirla a través del deporte, cuidándola y protegiéndola a toda costa y participando activamente en cualquier manifestación deportiva, lúdica o cultural, como la Morisma, el Viello o las Hogueras.

Esta actitud de amor y compromiso con la gente y con el mundo fue una constante en su vida y en todos los ámbitos, familiar, social y profesional porque, como buen montañero, tenía muy claro dónde está el Norte.
Todo esto, unido a su personalidad arrolladora y vital, es lo que le convierte en una influencia positiva, en referente y modelo a imitar, dándole cierto carácter de universalidad. Por eso muchos de nosotros tenemos la sensación de que esta tierra tiene una deuda con Antonio porque fue uno de los que inició ese cambio que todos queremos ver en el mundo y en las personas, pero que pocos realizamos.

Sirvan por tanto estas líneas para poner en valor su legado y sus virtudes y para decir que, en Sobrarbe y en el mundo, donde un río palpite, un monte respire o una carrasca brille, siempre habitará el espíritu de Toño.

Chuta, 20-3-2014

 

Un quinto de Ántonio Cheliz:

El último enemigo derrotado sera la Muerte
1 Corintios 15:26
(citado en Harry Potter y las reliquias de la muerte)
 

MILAGROS
 

Murió Antonio Puyuelo Grasa el 13 de Marzo, a una semana de una nueva primavera, solo con cuarenta y nueve años. No somos muchos los habitantes de este país, así que fue muy excepcional que de entre tan pocos nacieran en un mismo individuo una personalidad tan destacada y un cuerpo imbatible. Es dolorosa y triste la pérdida, la desesperanza.

Cuando salió de su casa le tocó una generación que jugaba en la calle, donde se miraba de arriba a abajo al nuevo. A los seis años superó el examen con nota y con el apodo de Milagros que le pusieron los mayores. Nadie hacía más fácil cualquier juego, con tanto coraje, apretando los dientes; como de milagro para un crío menudo. Ganar era su estado y una sonrisa leve su triunfo. Los hechos milagrosos pudieron haber ocurrido así: salió de la cocina de su madre siendo un pobre zagal y volvió a cenar investido con el respeto de los matones. En el Instituto perdió el nombre de Milagros y comenzó a ser Toñín. Jugaba a fútbol con los que casi le doblaban en edad y la cordialidad y el valor, como en los grandes héroes, convivían en él con la naturalidad del pelo revuelto y las rodillas sucias. Jugaba al frontón con la técnica intuitiva de los campeones y el afán de lucha de los vencedores, ganando a mayores y pequeños. Bueno, se le resistía el mayor y más alto, el único que le siguió llamando Milagros durante algún tiempo.

La adolescencia le sonrió al darle la imagen de un Adonis, la vitalidad de un Mercurio y el aplomo de un Ulises. Gravó en su corazón los versos del himno del campamento Virgen Blanca. Mientras otros vivían de sus adoradores, el vivía de los retos de cada instante, fueran vendavales sobre las aguas del pantano de Mediano o rápidos en Janovas sobre las aguas crecidas del Ara, armado con una inestable y frágil piragua. Mientras otros asumían con satisfacción soberbia los apodos superlativos, comenzó a ser Valero, por la casa de su padre, y compaginaba, por su elegancia al bailar, actuaciones en el Biello Sobrarbe o en el Corro de bailes de San Juan de Plan, con Anchel Conte o Josefina Loste de directores.

En la universidad aprendió el nombre de sus virtudes atléticas y desde entonces fue Antonio. Hizo una carrera brillante: la coordinación con ritmo la superó con los pasos de la Balsurriana, su potencia en el salto se llamaba detén. La licenciatura lo convirtió en el profesional capaz de crear la primera empresa de deporte de aventura de Sobrarbe, Aguas Blancas, a favor de los superlativos. Con estas rentas vitales construyó una maravillosa familia rodeada de amigos. No deja admiradores ni aduladores porque nadie es admirador de un compañero ni adula a los héroes, porque son los compañeros y los héroes quienes se dan. Deja un enorme hueco vital y un enorme orgullo personal de haberle sentido vivir.

Me hubiera gustado que mis hijos hubieran conocido a Milagros, que hubieran jugado al fútbol o al frontón con Toñín, que hubieran hecho el cañón de Torla con Valero, que les hubiera examinado con el test de Cooper Antonio. La tristeza que inunda esta primavera es por un amigo que se perderá dejarle las llaves del coche a Miguel. Bajo el cielo gris las flores empiezan a llenar de color la vida que antes se llevo a Milagros, a Toñín, a Valero; que nos ha quitado a uno de los grandes.
 

Antonio Chéliz

 

Sexto y último escrito de Pedro Luis Escartín, Presidente Asociación La Morisma:

SUSPENDIDO EN EL CIELO

Toño era la vida desatada, sonriente, en avalancha, dando brincos y chillidos alrededor de la plaza y de pronto, se nos ha ido.
Parece que tiene sentido la advertencia que le lanzó durante tantas Morismas “el pecado” : -¡Oh, astro infeliz!
Trini , viuda, creó con su coraje y sensibilidad un tesoro para él y sus hermanas Chus y Emilia, un hogar que irradiaba alegría y vitalidad más allá de los rellanos del caserón.
Luego subió montañas, navegó los rebufos de aguas blancas y no quedó un rincón de la comarca que no escudriñara con sus ojos limpios y la frente sudorosa.
Sus amigos lo recordaron en su funeral suspendido en el cielo durante un remate de cabeza imposible...
Insisto en encontrarlo y busco entre los canales anaranjados del atardecer de la Peña Montañesa, pero pienso que antes estará en la mirada de Miguel, en la serenidad de Ana,
¡Adiós, amigo!, alguien, aún desconsolado, te volverá a gritar este verano al anochecer durante tu escena : -¿Cómo duermes...?
Seguro que respondes: -¡Jamás he dormido!

Pedro Luis Escartín

 


 

II CROSS DE SOBRARBE. 1.980. TOÑO PUYUELO, SUBCAMPEÓN CATEGORÍA CADETE

 


Toño recogiendo trofeo como subcampeón. 1.980. II Cross de Sobrarbe

 

1.980. ASCENSIÓN AL ANETO.