Hemos vuelto muy satisfechos, a pesar de la niebla reinante, de nuestra expedición a Roncesvalles y Sorogain. 27 al 29 octubre.

Foto de familia en el albergue de Sorogain.

Este fin de semana 36 compañeros de los clubes CAS-Nabaín, estuvimos visitando el Valle de Aezkoa, en la vecina Navarra. El año pasado nos adentramos en la Selva de Irati, y este año nos hemos centrado en conocer un poco más la mítica zona de Roncesvalles.

Montamos el campamento base en el Albergue de Sorogain. El trayecto para algunos fue largo, ya que 8 salieron desde Ainsa, 4 desde Huesca, 19 desde Zaragoza y 2 desde Tarragona, pero el sitio lo merece. En esta zona abarrotada de peregrinos, encontrar un lugar tranquilo, acogedor, amplio, y a nuestra entera disposición, ha sido un regalo. Ubicado en un claro en medio de un hayedo, al que se accede por una carretera estrecha, que sigue el curso de un arroyo, hizo que aunque la hora de la cena era algo temprana (las 20:00h), algunos olvidaran las prisas y los agobios de la semana, para comenzar a disfrutar de la escapada.

La larga "mesada" de la cena del viernes 28.

Para el sábado teníamos preparada una travesía desde la Fábrica de armas de Orbaizeta, hasta Roncesvalles. Así que desayunamos, cogimos los coches, y salimos hacia Roncesvalles donde nos esperaba el autobús.

Foto de grupo junto a las ruinas de la fábrica de armas de Orbaizeta.

De la fábrica solo quedan las ruinas. Echamos un vistazo rápido, y comenzamos a andar sobre las 10:10h de la mañana. Todos bien abrigados, porque a pesar de que la lluvia nos estaba respetando, y las previsiones habían mejorado, las nubes bajas y el aire norte que las traía, daban sensación de fresco y de humedad.
El camino discurre por un bonito hayedo, hasta la majada de Azpegi, donde se abre el valle y aparecen verdes praderas. Estábamos a menos de 8 km de la muga con Francia. Como suele ser habitual en esta zona, había subido la niebla y no pudimos disfrutar de las vistas. De lo que sí pudimos disfrutar, es de algunos de los 16 crómlechs de la estación megalítica de Azpegi.

Caminando junto al hayedo. Maribel Nerín.

Nuestra siguiente parada fue un almuerzo rápido al abrigo de un lapiaz, camino del Urkulu. Un bonito monte que tiene en su cima una torre-trofeo romana del siglo I a.C., a la que decidimos no subir porque la niebla cada vez se apretaba más, llegando a reducir la visibilidad hasta los escasos 5 metros.
Todos bien juntitos y recontándonos cada poco, bajamos al collado de Arnosteguy. Seguimos la travesía decidiendo no subir tampoco al Txangoa, según estaba pensado, por la falta de visibilidad, la mojadura, y el frío que llevábamos en los cuerpos.

Caminando bien juntitos y en perfecto orden entre la espesa niebla. Maribel Nerín.

Recorrimos el último tramo del Camino de Santiago que viene de Saint Jean Pied de Port. Collado de Astobizkar, collado de Lepoeder, collado de Ibañeta… “creernos que aquí hay un monte, aquí un búnker, desde aquí se vería Francia…” porque la realidad es que lo único que vimos casi todo el día fue una preciosa niebla.

Otra foto de grupo junto a refugio existente en el tramo del camino de Santiago recorrido.

En Ibañeta paramos a comer algo al abrigo de la Iglesia de San Salvador, donde nos encontramos con 2 canadienses que hacían el Camino de Santiago. Sorprendentemente, fueron los únicos peregrinos que vimos en todo el trayecto, cuando lo normal es cruzarte con decenas de ellos, pero el día no acompañaba.

La pareja de canadienses de Quebec que estaban realizando el camino de Santiago. JML

Llegamos a Roncesvalles sobre las 17:00h, habiendo hecho 870 metros de desnivel y 18 Km.
Tiempo para visitar su Iglesia gótica, tomar una caña rápida, comprar el queso que hacen allí… y todos a Burguete a jugar el Primer Campeonato de pelota-mano del CAS-Nabaín.

Uno de los partidos de pelota disputados.

Nos quedamos alucinados al llegar, porque los padres de Elena, una de nuestras asturianas, nos habían traído no menos que dos cajas de sidra artesanal, hecha por ellos mismos, y allí estaban escanciando culines de sidra para todos, haciéndonos un recibimiento digno de un rey. Que majos estos asturianos y que buena estaba la sidra!

Los asturianos "escalciando" la deliciosa sidra.

 

A Enrique Navarro tampoco se le da nada mal. Foto de Elena Castro.

Entramos en el frontón, la gente se fue animando y al final salieron 8 parejas mixtas entre las que se disputó el título. Se lo tomaron tan en serio que hubo algún susto, alguna caída desafortunada… pero también muchas risas, deportividad y buen ambiente. Al final ganaron Carmen y Óscar del Nabaín, pero quedaron emplazados a defender la txapela del título, el año que viene.

Los ganadores del campeonato con sus txapelas recibidas.

Volvimos al albergue a ducharnos, cenar y madre mía otra vez alucinados! Esta vez fueron Carmen y Óscar, quienes después de cenar nos sorprendieron con unas riquísimas ensaimadas y cava aragonés para celebrar sus cumpleaños. Por supuesto les cantamos el cumpleaños feliz, y ya puestos tiramos del repertorio habitual… país perdido, el himno a la libertad, y hasta nos atrevimos con el Asturias patria querida.

Celebrando los cumpleaños con extraordinario ambiente. Laura Juste

A la mañana siguiente, y agradeciendo la hora extra de sueño, nos levantamos a desayunar con idea de subir al monte Adi.
A algunos les han surgido compromisos y se marchan ya, así que somos al final 19 valientes los que otra vez sin miedo al frío y a la niebla, nos ponemos en marcha.

Salimos andando desde el mismo albergue, y subimos por el precioso hayedo hacia el collado. Una vez allí, de nuevo la visibilidad se reduce a unos 5 metros de distancia. Hemos hecho 400 metros de desnivel, por lo que nos quedan otros 300, pero dadas las circunstancias preferimos dar la vuelta, porque no vamos a poder disfrutarlo.

Llegamos a los coches sobre las 12:30h, contentos pero un poco apesadumbrados, por lo menos nosotros, por no haber podido disfrutar ni un ratito, de estos paisajes tan distintos al Sobrarbe.
De lo que estamos agradecidos es de la buena acogida que ha tenido la propuesta, la buena predisposición de la gente, la colaboración, el buen ambiente, la sidra, el cava… ha sido un fin de semana diferente, por unas tierras diferentes. Creo poder decir, que hasta la próxima.

MUCHO ÁNIMO a nuestro amigo Enrique Navarro por su rotura de tendón producida el sábado que al final le va a hacer pasar por quirófano en breve.

Sandra y Dani.

Como dato curioso comentar, que este año estuvieron bastante igualados los números: 18 del Nabaín – 18 del CAS, 19 hombres - 17 mujeres. Casi se da el hecho histórico de que ganemos en número las féminas, pero al final no pudo ser.

Enlace a las artísticas y preciosas fotos de Manolo Hernández:

https://photos.google.com/share/AF1QipNU_NccCdBqpUPtbVMXJJRsExj5ilyu6pSMRvu4xBfURPH73lzWeoDEEZc4txtsog?key=Qk5SS2tXT0FYd2twY296M3ROOV9mc1RFeXFfVU5B

Idem, a las de José María Lafuerza, del viernes y sábado: