HICIMOS LA VUELTA CIRCULAR AL MASCÚN DESDE RODELLAR. SÁBADO 23 DE FEBRERO

Mucho frio a las 9 de la mañana en la salida de Rodellar. Josan Juste

Desde diversas procedencias, saliendo cada cual a la hora que debía, nos reunimos todos en Abiego, y definitivamente, poco antes de las nueve de la mañana, 26 valientes bajábamos de los coches en Rodellar. Estábamos gente del Cas, del club Nabaín, e incluso tres amigos de Huesca, todos de Peña Guara.

El primer momento nada más salir del coche no invitaba realmente a iniciar la excursión propuesta. Ya estaba anunciado, una masa de aire polar iniciaba desde el viernes su andadura por la península, trayendo nevadas, frío intenso, y aire. Lo de la nevada, en nuestro caso no se cumplió, ya que el día era claro y luminoso, ni una sola nube ni para adornar las fotos. El frío y el viento si se cumplió, pues aunque “solo” había un grado bajo cero, el aire, que debía rondar los 60 o 70 km por hora acercaba la sensación térmica a los 20 bajo cero.
 
Pero bueno, el “guía” vio la gente preparada, abrigada con buen material…y antes que surgieran las dudas dio la orden de salida sin esperar más. ¡Que antipático!, pensaría alguno…pero no era momento de florituras.
 
La verdad es que la primera sensación de frío se fue pasando poco a poco, pues enseguida empezamos a estar más protegidos del aire, la pendiente hizo entrar en funcionamiento la circulación de nuestro cuerpo…y hasta el sol salió en poco menos de media hora desde que empezábamos a andar.
 
Pronto llegamos a la aldea de Cheto, desde donde bajamos a cruzar el barranco de la Virgen, y emprendimos la subida a la ladera que nos separa del barranco de Mascún.
 
Al coronar un primer collado la vista del Mascún se magnifica, y como el aire había amainado (o aquí al menos no castigaba tan apenas), se aprovecha la ocasión para las presentaciones, tanto de la excursión propuesta, como de la gente que menos se conoce.
 
Ha cambiado el ambiente del grupo: la parada, más calor, menos aire, las presentaciones, paisaje, charla…!bueno, parece que esto se va mejorando!, pensaría alguno ahora.
 
El punto es magnífico para comprender la naturaleza pétrea de esas sierras, y concretamente el barranco Mascún, ahora a nuestros pies, y al que vamos a intentar “dar la vuelta”, remontando hacia su cabecera (como barranco deportivo), en el molino de Letosa, por la ladera este, oriental, y volveremos a Rodellar, por la ladera occidental, oeste.
 
De paso se pone hora para el almuerzo, que esto siempre ayuda para conllevar las penurias, de lo que al final sería la cuesta más mantenida, y que no es otra que la que precisamente estamos haciendo desde Rodellar hasta donde vamos a almorzar.
 
Tras proseguir en subida, enseguida comenzamos a llanear a media ladera, para ir a cruzarnos con el barranco “as gleras”, donde abandonaremos la buena senda que hasta aquí traíamos (senda no hace muchos años acondicionada, y que saliendo de Rodellar tiene como objetivo los nombrados pozos de nieve de Bagüeste).
 
Ahora toca ir por un sendero un tanto menos marcado, pero que no ofrece mayores dificultades.
 
Desde el barranco “as gleras” subimos al mirador que nos separa del siguiente barranco más al norte y en un yermo, al abrigo del aire y con unas buenas vistas, almorzamos a las 11:00 de la mañana.
 
La tónica de la excursión, al menos hasta el molino de Letosa, va a ser ir cruzando barrancos y canales que desde la sierra Balced se precipitan hacia el Mascún, con lo que iremos hacia el norte, en sucesivas subidas y bajadas, no muy largas, atravesando, no solo dichos barrancos, sino sucesivos terrenos, fajas, cerraos, corrales…que denotan la intensa humanización que hasta el siglo pasado tuvieron estas sierras.
 
Tras almorzar cruzaremos el barranco “Fornazos”, luego las dos cabeceras de “Os Cochás”, y tras este último barranco llegaremos a “Pallebla”, terrenos de aprovechamiento agroganadero ya pertenecientes a Letosa. Desgraciadamente cada día queda menos de la tiña y el corral que fueron de dos casas de Letosa.
El sitio es impresionante, tanto por el paisaje geológico, como el humano. ¡Las historias que transmiten esos caídos muros y paredes! .
 
Algunas fotos y proseguimos el camino, que ahora ya en descenso evidente nos llevará, cerca del borde del barranco hasta las aguas del Mascún. Pronto vemos Bagüeste, magnífico, a nuestra derecha, en la punta un tozal, con la torre de la iglesia todavía altiva, recordando su pasado y el de quienes la levantaron y mantuvieron durante mil años.
 
En alguna de las proas nos asomamos para ver los precipicios del barranco, con la cinta, bien plateada, bien verdosa, según la luz, del agua, hoy bastante abundante.
 
Como curiosidad decir, que poco antes de llegar a tener que cruzar el barranco, muy cerca del molino Letosa, se llega a pasar brevemente, por al actual término municipal de Ainsa.
Esta zona pertenece a Bagüeste, que fue término de Sarsa de Surta, que en su conjunto pasó a Arcusa, que actualmente es de Ainsa-Sobrarbe…y es por eso que cruzamos su término brevemente.
 
Tras pasar junto al molino, que se ve al bajar, pero casi no al llegar junto a él, cogemos el camino, recientemente acondicionado, para los modernos barranquistas que desde Rodellar acceden al barranco Mascún.
 
Es curioso que hasta aquí habíamos seguido un antiguo camino, que usaban las gente que desde Bagüeste tenían que bajar a Rodellar, cuando el camino de Otín, venía impedido por el caudal del Mascún, y ahora pasamos a usar un moderno camino con otros usos.
 
Esto me hace pensar que el abandono de ciertas zonas o caminos, quizás nos parezca algo moderno, pero puede que a lo largo de los siglos haya pasado con anterioridad. Puede que cada época humana ha tenido sus prioridades y sus usos.
 
Ahora ya vamos todos hacia Otín, donde llegamos a las 14:15, dispuestos a comer y lo que haga falta.
El barrio de abajo pueblo (de la virgen o del barranco) está bastante protegido del aire, lo que nos viene muy bien para descansar, comentar anécdotas del camino, lo que nos queda…algunos intentan una siesta estilo “lagarto” al sol de mediodía y al trasaire.
 
Sobre las 15:00 empiezan a salir los primeros y poco a poco todo el grupo emprende el famoso camino de Otín, que pasa por la “costera”, aunque nosotros la haremos hacia abajo, hacia Rodellar.
 
Las vistas vuelven a sobrecogernos, viendo ahora perfectamente todo el camino recorrido antes de comer, por la orográfica izquierda del Mascún.
Llegamos todos sin problemas al cauce del río (ahora) Mascún, y con la diversión de ir saltando en los múltiples cruces del río, sin apenas darnos cuenta llegamos a la fuente Mascún, que aporta un buen caudal, los huertos de Rodellar…y en un momento, entre las 17:00 y 17:45 estamos todos “mudaos” (al menos de calcero), en el bar de Rodellar.
 
Unas risas, bromas, comentarios de la excursión (como siempre encaminadas a intentar menoscabar a Oscar Ballarín), que suelen girar en torno a que el pobre Oscar ha vuelto a engañar al grupo, que era muy dura, que había pinchos…en fin, menudencias que no hacen sino enorgullecer al “guía”.
 
Al final: 20 kilómetros y 1.000 mts de desnivel acumulado, un poco más de lo que ponía en el programa de actividades del Cas que a principio de año se manda a los socios…pero es que la vida está muy cara, y no hace más que subir todo, hasta el desnivel y la distancia de nuestras queridas excursiones.
 
Oscar Ballarín

 

Seguidamente los datos que nos ha enviado Daniel Quero con el track de su GPS:

Ascenso acumulado: 952 metros.
Distancia total con alturas: 21,45 kms.
Duración total con paradas incluidas: 8 horas 27 minutos.
 
Enlace a las fotos de José María Lafuerza:
 
Idem, de Gernot Wolf:
 
Oscar Ballarín dando explicaciones en el barranco "la glera", cruce de caminos hacia los pozos de Bagüeste
 
Foto de grupo en mirador hacia el Mascún. José María Lafuerza
 
Restos de los corrales de Letosa
 
Caminando en perfecto orden. Daniel Quero
 
Preciosa senda por la margen derecha del Mascún vista desde enfrente
 
Torre de Bagüeste y Peña Montañesa al fondo. Gernot
 
Borrasqueando en Treserols
 
El Mascun desde el mirador de las Lañas
 
Irene vadeando el Mascun cerca del molino de Letosa
 
Pequeña cascada en el Mascún cerca también del molino de Letosa
 
Otin. Comiendo en la terraza del Bar Manolo ( actualmente en ruinas)
 
Impresionante mirador en el camino de Otin a Rodellar
 
La "Cuca de Bellosta" y demás formaciones rocosas de la Ciudadela.
 
Otra de la Ciudadela. Daniel Quero.
 
Surgencia del Mascún. Gernot
 
El delfín del Mascún
 
Fin de caminata en el "Florentino" de Rodellar