REALIZADA ETAPA DEL CAMINO TRANSPIRENÁICO GR-11 ENTRE EL Bº DE PANTICOSA Y EL EMBALSE DE LA SARRA. 9 DE AGOSTO. SÁBADO

Foto de grupo en la salida junto a la casa de Piedra, en el Bº de Panticosa. Josan Juste

Antes de que os pase la detallada y completa crónica a que nos tiene acostumbrados nuestro amigo José Ramón, querría agradecer la colaboración recibida del médico (desconozco su nombre pero Eva dijo luego que no hace mucho habían ido en el mismo equipo con nuestra ex presidenta Chus Puyuelo) que nos ayudó en la caída sufrida por Zilia, muy cerca ya del embalse de la Sarra, y que ocasionó un ligero retraso en la llegada al estacionamiento del bus.

Igualmente al conductor del bus que esperó lo máximo que pudo, aún cuando tenía que hacer otro servicio una vez terminado el nuestro e iba muy justo de tiempo; también a las dos personas particulares que con sus coches (uno bajó a Zilia hasta el autobús y el otro nos llevó a su encuentro) nos ayudaron a solucionar el problema con la mayor diligencia posible.

Informaros de que Zilia acudió después al centro de salud de Aínsa, derivándola a Barbastro para hacer radiografía, para al final solucionar el accidente con un par de puntos de sutura.

José María Lafuerza

"La excursión programada para hoy 9 de agosto de 2014 es un tramo de la GR-11 entre el Balneario de Panticosa (1.630 m.) y el Embalse de La Sarra (1.438 m.) situado unos 3 Kms. por encima del pueblo de Sallent de Gállego, pasando como punto más alto por el collado de Tebarray (2.782 m.). La distancia a recorrer es de unos 22 Kms. con un desnivel en ascenso de 1.150 m. y en descenso de 1.350 m. Travesía pues de alta exigencia física.

El Balneario de Panticosa, desde el camino GR11. JML

El Balneario de Panticosa es un privilegiado rincón emplazado en el Valle de Tena a 1.630 metros de altitud. Su acceso se produce por una angosta carretera de 8 kilómetros que lo separa del pueblo de Panticosa. Antiguamente constituía una ruta usada por pastores y contrabandistas para pasar a Francia a través del Puerto de Marcadau o de Panticosa. Está enclavado en una gran cubeta en cuyo centro se encuentra el Ibón de los Baños, un lago natural que recoge las aguas procedentes de los torrentes que descienden de las altas cumbres circundantes para dar nacimiento al río Caldarés. De los edificios de hostelería y servicios semiacabados que lo rodean mejor no hablamos.
Veinticinco compañeros nos juntamos en el Balneario para comenzar la ascensión sobre las 8,15 horas por el sendero que parte detrás del refugio de la Casa de Piedra (1.630 m.). Se trata de la GR-11 que se eleva en zig-zag en una fuerte pendiente inicial. Se pasa por un mirador y por zonas a veces angostas hasta llegar a un rellano denominado El Bazuelo. Se desciende a orillas del río y nos situamos en la base de un escarpado farallón conocido como la cascada del Fraile (1.960 m.).

Fuertes pendientes al inicio de la caminata. JML

A nuestra izquierda asciende una canchalera denominada cuesta del Fraile, que el camino supera en abundantes revueltas hasta llevarnos al embalse Bajo de Bachimaña (2.160 m.).

Emprendiendo con ganas la cuesta del Fraile. JML

A la derecha observamos el nuevo refugio de Bachimaña. Continuamos subiendo suavemente por encima del embalse Bajo hasta rebasar la presa y dar vista el embalse Alto de Bachimaña (2.240 m.).

Victor Monclús observando el lago Bachimaña Bajo. JML

 

Refugio nuevo de Bachimaña. JML

 

Lago represado de Bachimaña Superior. JML

El camino tuerce a la izquierda y avanza en balcón elevado sobre el lago hasta llegar al torrente de los Azules, que cruzaremos, para seguir ascendiendo hasta el ibón Azul Inferior (2.350 m.) y posteriormente al Superior (2.410 m.).

Eva con sus hijos Íñigo y Zilia en cascada del barranco de los Azules. JML

 

Foto de familia en el Ibón azul inferior. JML

 

Ibón azul alto, con los Infiernos de fondo. JML

Sus nombres nos indican la nitidez de sus aguas. Paramos unos 20 minutos para reponer fuerzas e hidratar. Bordearemos este ibón para enfilar una vaguada herbosa que pronto se transforma en canal pedregosa que con mediana inclinación culmina en el visible collado del Infierno (2.721 m.).

Pasando nevero todavía bastante helado. JML

 

Ibones Azul alto, Bachimaña superior y Bramatuero al fondo, desde collado. JML

Hoy hemos encontrado alguna pala de nieve que hemos superado sin especial dificultad. Al fondo del collado esta el ibón de Tebarray, de origen glaciar con un color azul oscuro característico. Nosotros continuamos a la derecha por un difuso senderillo que sube en diagonal por la gravera alcanzando un reborde rocoso que superaremos con la ayuda de las manos para alcanzar el collado de Tebarray (2.782 m.) entre las 12,30/13,00 horas.

Caminando hacia el collado de Tebarray. JML

Al otro lado ya se divisa el inmenso circo de Piedrafita. Mientras una parte del grupo decide ascender al cercano Pico de Tebarray (2.916 m.), el resto iniciamos el descenso por una canal pendiente y algo resbaladiza que se supera sin problemas bajando con precaución.

Cima del Tebarray e Infiernos de fondo.

Lago de Tebarray desde cima pico mismo nombre. Juan Félix.

Es la parte más complicada de la excursión. Continúa el sendero por zona pedregosa, para tornarse herboso al aproximarnos a un pequeño ibón denominado de Llena Cantal (2.540 m.).

Bajando desde collado por canal pendiente y pedregosa. JML

 

Ibón de Llena Cantal, en el descenso. JML

 

Inesperado y gratificante encuentro con nuestro corredor del CAS, Roberto Rodrigo. JML

Dani, Sandra, Enrique, Esteban y Victor, junto al ibón. JML

El camino continúa a la izquierda bordeando la divisoria de Pondiellos primero, y el embalse del Respomuso después, hasta llegar a la presa del mismo (2.200 m.) sobre las 15,00/15,30 horas. Respomuso, en ocasiones erróneamente llamado Respumoso, es el nombre de este ibón recrecido artificialmente a mediados del siglo XX por medio de una gran presa de hormigón. La obra fue en su época todo un alarde de la ingeniería, tanto por su grandeza como por lo complejo de su ubicación, aunque la polémica por el impacto ecológico y paisajístico que causó su levantamiento sigue vigente desde entonces.

Ibón represado de Respomuso. JML

 

Refugio de Respomuso, por donde no pasamos. JML

 

Ermita en donde repusimos fuerzas. JML

Hay una ermita denominada Virgen de las Nieves y un poco más atrás está el refugio del Respomuso. En este punto paramos sobre 30 minutos para comer y descansar un poco. A partir de aquí el camino sigue inequívoco la margen derecha del largo barranco de Aguas Limpias, dejando a la derecha el camino a los ibones de Arrieles, superando el paso del Onso, el Llano de Tornadizas y desembocando finalmente en el Embalse de La Sarra (1.438 m.).

Preciosos hayedos y muy buena senda para finalizar la travesía. JML

Llegamos entre las 17 y 18 horas y ya nos estaba esperando el autobús que nos volvería al Balneario de Panticosa donde teníamos nuestros vehículos".

José Ramón Monclús

Enlace a las fotos realizadas por José María Lafuerza:

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