SÁBADO 3 DE JULIO. SUBIDA AL IBÓN DEL CAO DESDE BIELSA

IBON DEL CAO _ (a medias)
El fin de semana estaba revuelto. Los 12 compañeros que nos juntamos en el mercadillo de Ainsa el sábado a las 7 de la mañana, íbamos preparados con capas y paragüas para lo peor. Aunque tuvimos suerte y nos acompañó el día, por lo menos en lo que duró la actividad....
 
Eran casi las 8 cuando empezábamos a andar. Nuestro objetivo era el Ibón del Cao. El camino sale desde Bielsa, subiendo por un PR poco señalado y excesivamente frondoso. La senda es estrecha, está invadida de vegetación y cargada de humedad. Avanzamos por el margen derecho del Barranco del Cao, casi sin ganar altura e incluso perdiéndola en algunas zonas.
 
En cuanto se abre un poco la vegetación, el paisaje es impresionante. La primavera está salvaje este año, y los barrancos bajan bravos bravos. Seguimos andando ganando un poco más de altura hasta las bordas de Rifarrefa. Es en este punto, al esquivar un árbol caído en mitad del camino, donde nos despistamos y perdemos la senda. En vez de cruzar el cauce, seguimos subiendo por la margen derecha del barranco. Vemos mojones y seguimos ascendiendo. La ruta se complica, la pendiente es fuerte y expuesta al barranco, no hay camino marcado y las piedras están muy resbaladizas con tanta humedad. Tras media hora de intentos fallidos por seguir un camino inexistente, resbalones y caidas, decidimos volver tras nuestros pasos.
 
Una vez en la orilla del barranco, los expertos ojos de Jose Ramón advierten marcas al otro lado del cauce. Éste era el punto en el que debíamos haber cruzado. Paramos a reponer fuerzas y a tomar una determinación. Hemos perdido una hora de tiempo y gastado fuerzas inútilmente. La ruta cruza el Barranco 2 veces y baja con mucha fuerza. Hay un grupo que decide no seguir adelante, incluido J.A. y su dedo lesionado entablillado artesanalmente. El resto como buenos compañeros, los acompañamos en la retirada. Además el cielo está cada vez más amenazante.
 
Son las 12 cuando llegamos al coche, y sopesamos las alternativas posibles. No queremos comernos el bocadillo en casa!! lo hacemos tomándonos una cerveza bien fresquita para hidratarnos, porque madre mia como se suda cuando hay tanta humedad... al final tomamos rumbo a la pista de Urdiceto, pero llegando parece que llueve. Media vuelta y plan B,...o es el C??
 
Al final optamos por comernos el bocadillo en la caseta de los pescadores de Lafortunada, debajo de un pino, en la orilla del Cinca. La mañana ha estado bien, nos fastidia habernos confundido, pero ahora ya conocemos el camino para la próxima vez.
 
Sandra Buetas

Enlace a Picasa fotos de Angel Vidal:

http://picasaweb.google.es/clubcas/20100703IBONCAOFOTOSAVIDAL#