SE SUBIÓ AL MOBISÓN GRAN, EN LUGAR DE LA PREVISTA ASCENSIÓN CON VIVAC AL COTIELLA. SÁBADO 13 DE JULIO

Dice el dicho que “Dios aprieta pero no ahoga”…y este fin de semana, por ver la parte buena, esto es lo que sucedió en la excursión que teníamos propuesta.
En principio, cuando se hace el calendario de cada año en diciembre del mes anterior, propusimos una noche de vivac en alta montaña, al igual que en el pasado 2012.
 
Esta vez, en lugar de un ibón, se me ocurrió hacer una noche en una cima, y en una cima emblemática como es Cotiella. Pero condición inexcusable para poder pasar con garantías la noche era que no dieran lluvias, ni sobre todo tormentas.
Las previsiones meteorológicas para la semana empezaron a ser malas, y el lunes, martes, miércoles…las tormentas se prodigaron por la montaña.
La gente llamaba para informarse de la excursión, pero se decía que hasta el jueves (con 48 horas de antelación) no podríamos saber la previsión con fiabilidad.
El jueves las previsiones no eran muy buenas, pero no había alerta por tormentas para el sábado. Ante esta situación se decide no arriesgar y dejar para mejor ocasión el vivac de alta montaña. Para el próximo calendario del 2014, la pondremos de nuevo. Seguro que sí.
El viernes se activa la alerta no solo para sábado sino también para el domingo.
Pero la decisión ya estaba tomada, y aunque hubieran dado ya mejor, se había previsto hacer una cima de la zona, pero en el día.
Hasta aquí la parte de “Dios aprieta”. Y ahora la de “no ahoga”:
 
Pese a las previsiones de tormentas vespertinas, hasta 11 montañeros del CAS y Nabaín salimos de Ainsa con intención de ir al Mobisón grande, cima occidental del macizo de Cotiella que se descuelga a pico sobre el valle de Gistaín. Sus 2.600 mts son aliciente suficiente, que se completa con la visita al interesante macizo que era objeto de nuestra primera intención.
Esperamos con esta propuesta dar salida a la gente que se había hecho a la idea de salir al monte, y por otro lado visitamos la zona.
 
A las 7:00 salimos de Ainsa, y al llegar a Saravillo pagamos la tasa (3 euros por coche) que desde el año pasado se paga para el mantenimiento de la pista (yo la encontré igual, por ahora).
A las 8:00 estábamos en la collada de Santa Isabel, y a las 8:15 emprendíamos la subida por el “Gradiello”. El día está un poco caluroso debido a intervalos nubosos, ausencia de aire y humedad muy alta…pero vamos progresando animadamente en medio del ambiente totalmente alpino que rodea este entorno.
A las 10:30 habíamos pasado el Gradiello y situados en el valle superior, justo en la entrada del Entremón, damos buena cuenta del almuerzo, con el día un poco más despejado, y una temperatura “moderada” podríamos decir.
Desde aquí ya vamos viendo Cotiella, que verdaderamente representaba un atractivo objetivo, y donde debido al año tan nivoso que ha habido, presentaba abundantes neveros, incluso en la misma cima, lo que no tendremos la suerte de repetir en los julios venideros. Y esto significará portear el agua, pero bueno.
Iniciamos la subida final al Mobisón por su cara sureste, por una empinada pala que nos deja alcanzar la fácil cresta final sin problemas.
Arriba un buen rato, con buenas vistas, algunas nubes más amenazantes, y muy buena temperatura que nos permite incluso estar en camiseta.
 
 
Cuando nos cansamos de estar arriba de “cháchara” nos decantamos por el lado contrario al que hemos subida, vertiente occidental, y vamos descendiendo la empinada cresta que nos llevará a un gran prado sobre Saravillo en altura llamado “Ventanuelo”.
Desde aquí, en poco rato llegamos de nuevo al refugio de Santa Isabel, donde a las 14:00 a 14:30 comemos, con algún jocoso comentario como que ya abren las nubes, ya despeja (y así parecía).
El autor de esta crónica ni afirmaba ni desmentía, pero he de decir que para mis adentros pensaba que la tormenta acabaría por aparecer.
Después de un rato de sestear y hablar de picos, de excursiones…esas cosas, decidimos ir a tomar un café, o cerveza, o helado a Salinas.
 
Cuando estando en Salinas las nubes se amontonan, se oscurecen y se levanta un aire bastante destacable que nos trae sonidos de truenos lejanos, algunos piensan…”menos mal que al final llueve, porque después de suspenderla”. Pero como ya he dicho a algunos durante la excursión, tomada la decisión de posponer el vivac no hay que darle más vueltas. En la montaña no se puede jugar con las posibilidades. No es cuestión de estadística, sino de sentido común. Así lo hemos hecho y así hemos triunfado con un plan “b”, muy digno, del que todos hemos salido encantados, con una cima y un día para recordar mucho tiempo. Esto es lo verdaderamente importante, que a todos nos han quedado ganas de volver.
 
Oscar Ballarín
 
P.D: mientras bajábamos en los coches hacia Ainsa, no cogió una serie de tormentas de las de dar miedo, que se fueron encadenando hasta bien entrada la noche, con gran aparato eléctrico…y según llegábamos a Escalona, mientras mirábamos la zona del Mobisón y Cotiella (que desde este punto de la carretera se ve), vimos caer un rayo justo en Cotiella…
Lo dicho “Dios nos apretó a suspenderla pero no nos ahogó respetándonos en la alternativa elegida hasta que montamos en los coches”.

 

Enlace a las fotos de Josan y Laura Juste:

https://picasaweb.google.com/106086681884713509415/20130713FOTOSJOSANJUSTEMOBISONGRANSUSTITUIDOPORCOTIELLA?authkey=Gv1sRgCPKChtT8xcv00AE#

Grupo en la salida del refugio de Santa Isabel. Josan Juste

 

Peñas Solano y Montañesa, y El Entremón. Juste

 

Arbol de postal. Los Juste

 

Trepando por el Gradiello. E. Navarro

 

Subiendo a la cima por el Entremón. E. Navarro

 

El Mobisón Gran. Juste

 

Cara norte del Mobisón Gran. E. Navarro

 

Oscar Ballarín haciendo de las suyas. Juste

 

Descansando tras almuerzo. Juste

 

Grupo en la cima con Cotiella de fondo. Josan Juste

 

En la cima. Esther Núñez

 

Descendiendo por la cresta. E. Navarro

 

Otra de descenso por cresta. Laura

 

Bajando por cresta hacia la Punta Calva. E. Navarro

 

Punta Llerga y collado de Santa Isabel abajo. Juste

 

Fuente con abrevadero en Santa Isabel. Esther Núñez

 

 

Comiendo y reponiendo fuerzas en Santa Isabel. Esther Núñez