SABADO 29. TRAVESÍA SAN JUAN DE TOLEDO-VIU DE FORADADA

En esta ocasión hemos sido 10 los animados montañeros que hemos participado en la salida: Javier Lafuerza, Oscar Ballarín, Ana Torres, Pedro Marín, Ana Ruiz, José María Lafuerza, los fovanos José Victor Puyalto y Olga castillón, y los valencianos, Manel (que trabaja y reside en Ainsa) y su amigo Paco que se encuentra de vacaciones. Ha sido todo un lujo el comenzar la caminata detrás de la hermosa iglesia románica de San Juán de Toledo, sobre las ocho y cuarto de la mañana. El camino hacia el collado muy bien señalizado y con hermosas vistas, después de haber atravesado un par de barrancos, primero hacia la ermita de San Esteban y después de haber caminado una hora, sobre los valles de La Fueva y los Toledos, habiendo avistado también la cueva Espluga Escala que servía de refugio de ganado con un bonito arco natural tallado en la roca. Después de haber dejado atrás la fuente Canalillos y los indicativos en dos ocasiones del refugio d ´a Soma a nuestra izquierda, hemos llegado al collado del Santo (1.796 metros), en donde hemos podido disfrutar de hermosas vistas tanto hacia los puntos anteriores, Sierra Ferrera, Cotiella y Turbón. Una vez hechas las oportunas fotos para nuestro recuerdo, hemos iniciado nuestro descenso hacia el collado de Cullibert, con un hermoso camino rodeado por hermosos abetos y hayas, y con una importante cantidad de la nieve caida recientemente, al tratarse de la cara norte de la Peña Montañesa, que nos ha obligado a bajar con prudencia. En el collado de Cullibert hemos podido disfrutar también de un paraje extraordinario, con su refugio abierto y fuente y abrevadero para el ganado, así como de las vistas hacia el collado de Ceresa, Peña Montañesa, Peña Solano y Turbón. En el camino hacia Viu hemos disfrutado de las viandas que habíamos traido en nuestras mochilas, así como de los caldos de El Pueyo de Araguás, Somontano y Cariñena, llegando a Viu sobre las tres y media de la tarde, en donde ya nos estaba esperando Enrique para llevarnos a destino. Y para terminar la placentera jornada unos cafés en el Bar Cotiella de Campo, donde hemos aprovechado para comentar lo acaecido en la jornada y futuras salidas programadas. José María Lafuerza